Estados Unidos aseguró hoy que está preparando nuevas sanciones
contra Corea del Norte por si acaso empeoran sus tensiones con el país
asiático, y advirtió que también podría imponer restricciones a
"terceros países" cuyas compañías estén haciendo negocios con Pyongyang,
una aparente alusión a China.
"Estamos preparando sanciones adicionales por si resulta que las
acciones de Corea del Norte merecen sanciones adicionales", dijo el
secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, en un discurso a los
empleados del Departamento de Estado.
Dos días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump,
afirmara que estaría dispuesto a reunirse con el líder norcoreano, Kim
Jong-un, bajo las "circunstancias apropiadas", su encargado de
Exteriores quiso rebajar el tono al asegurar que EE.UU. "aún" no está
preparado para hablar directamente con Pyongyang.
"Seguimos hablando a Corea del Norte sobre cuáles son nuestras
intenciones por 'aquí' (en un discurso público), pero no lo hacemos por
'aquí' aún", dijo Tillerson, gesticulando para indicar que el segundo
"aquí" se refería a una conversación directa con ese país, con el que
Estados Unidos no tiene relaciones diplomáticas.
"Nos sentaremos a ello cuando ellos estén preparados para sentarse,
bajo los términos apropiados", agregó, sin profundizar en cuáles serían
esas circunstancias.
El jefe de la diplomacia estadounidense también advirtió que Estados
Unidos está urgiendo a otros países a implementar estrictamente las
sanciones impuestas a Pyongyang por el Consejo de Seguridad de la ONU,
"porque nadie las ha implementado por completo".
"Estamos diciendo a los países: 'Estamos vigilando lo que hacen'.
Cuando vemos que no están implementándolas, vemos compañías o individuos
que están violando las sanciones, vamos a contactarles a ustedes, vamos
a pedirles que se ocupen de ello", indicó.
"Y si ustedes no pueden ocuparse de ello o simplemente no quieren por
razones políticas internas, nosotros lo haremos. Nosotros les
sancionaremos mediante sanciones a terceros países" relacionadas con
negocios con Corea del Norte, agregó Tillerson.
Esa fue una aparente alusión a China, dado que el Gobierno de Trump
considera que algunos bancos chinos han ignorado las sanciones de la ONU
al dar acceso a Corea del Norte al sistema financiero internacional.
No obstante, Tillerson afirmó que la táctica de Trump hacia Corea del
Norte "está yendo como esperábamos", y dijo que esa estrategia consiste
principalmente en "poner a prueba la suposición de que China tiene una
limitada influencia sobre el régimen norcoreano o una voluntad limitada
de ejercer esa influencia".
"Eso es lo que estamos haciendo, apoyándonos mucho en China para
poner a prueba esa idea" que ha dominado la política estadounidense
hasta ahora, apuntó Tillerson.
En cuanto a la relación bilateral con China, dijo que el nuevo
Gobierno estadounidense quiere "elevarla" y definir un rumbo para ella
"para los próximos 50 años", reduciendo el número de diálogos
bilaterales y elevando el rango de los funcionarios que participan en
ellos.EFE
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